jueves, 22 de abril de 2010

CRÓNICA DE NUESTRO BARRIO

RITO JOSE VEGA GUILLEN

Esta crónica recogida de relatos orales, recuerdos compartidos, fuentes escritas y material fotográfico, fue deseo expreso del vecino y uno de los socios fundadores de nuestra A.V. el Sr. D. Luis Delgado Santana. En su homenaje y recuerdo, y jamás menos en el de todos los vecinos presentes y ausentes de nuestro barrio se ha editado para hacer justicia a su vital contribución a nuestra historia local.

“Diez años de fiestas, cuatro décadas de historia”
¡Años de niñez en el que el tiempo no existe!
Un día, unas horas son entonces cifra de la eternidad.
Luis Cernuda.

En remembranza de mis compañeros de juegos…


2.006

Crónica realizada con motivo de las fiestas en honor al

Milagro de Ntra. Sra. del Carmen

Caleta Abajo y Punta de Gáldar


“Diez años de fiestas, cuatro décadas de historia”

PRIMER POBLAMIENTO

En el hombre canario se ha dado un miedo ancestral al mar. Sólo aparecen en los relatos orales, ocasionales y festivas jornadas de pesca seguidas de almuerzos con caldo de pescado en algún resguardo de la costa, por lo general salpicados de sorprendentes y en ocasiones de desagradables anécdotas. Son muchos lo que tendrán alguna aventura que recordar, otros no han tenido esa fortuna. Todas ellas, tal vez reminiscencias del atávico temor a las profundas aguas, que se suponían pobladas de monstruosos seres marinos, y que como retazos de esa creencia, recordamos capturas de peces, mariscos y pulpos de grandes dimensiones, que tal vez por la edad o el tiempo dotamos de mayores proporciones. De esas visitas ocasionales e incluso forzosas por encontrarse el tajo del trabajo cerca de la costa, germinó entre algunos vecinos de Gáldar la idea de construirse un cuartito donde pasar el día de tenderete y asueto e incluso más tarde quedarse los fines de semana. Así surgieron los primeros núcleos de viviendas, a partir de los cuales se formaría este nuevo asentamiento poblacional de Caleta de Abajo y Punta de Gáldar. Eran viviendas construidas entre la noche y el día, en una total clandestinidad, y fue tal el auge de este barrio que se llegó a dar repetidos casos de viviendas que aparecían con las primeras luces del día levantadas, techadas y hasta enlucidas, preparadas para en pocos días habilitarla para su uso en los fines de semana. El primer núcleo de poblamiento surgió años después de la construcción de las dos primeras viviendas aisladas pertenecientes a Saro Pérez y El Calero, y ya entorno a 1.968, surgió a partir de un núcleo diferenciado constituido por unas pocas viviendas agrupadas a unas decenas de metros de la granja avícola de Gonzalo Molina, a partir de las viviendas de José Vega Ruiz y Antonia Guillén, José Moreno Bolaños y Nenita, serían las casas de Luis Delgado y Felicita e hijos Olegario, Luis, Tano, después se añadirían a este grupo de casas adosadas el matrimonio Elías Santiago y Mariquita Belén, Antonio García y posteriormente Esteban Vega (actual propiedad de Juan Díaz Tacoronte) y Esteban Santiago y Faustino Guillén. Entorno a la actual plaza Roberto Suárez se estableció un segundo grupo de viviendas que se alinearon a partir de la de Saro Pérez(actual propiedad de Juan José Falcón Sanabria (recientemente nombrado Hijo Adoptivo de Gáldar) y Los Caleros, que fueron las primeras viviendas construidas en este barrio, siguiendo por un extremo la línea de costa a poniente hasta la casa de Orlando Saavedra y posteriormente se construyeron otra línea de viviendas por la margen del barranquillo de La Morretilla hasta circundar la plaza antes mencionada. Un tercer grupo de casas se estableció bordeando por toda la costa hasta los Hoyos de Caleta, a partir de la vivienda de Emilio Molina en el Romancillo, con un núcleo aislado en el lugar conocido como Las Trincheras. Al margen de este asentamiento estaba la vivienda de Laureano y Olga que trabajaban y cuidaban de las plataneras en Caleta Abajo además de unas viviendas muy antiguas edificadas e los años 20 que se habían dispuesto en los aledaños al embarcadero de Caleta de Abajo. Siguiendo la carretera de acceso al barrio, mucho tiempo antes de las primeras edificaciones en la costa, se empezó a desarrollar el barrio de Los Condenados que recibió este topónimo debido a que los vecinos edificaban sus casas en domingo y por aquella época era muy considerado el Día del Señor. Algo más alejado del grupo de viviendas construidas en Punta de Gáldar, hacia poniente, se estableció un núcleo de casas en el lugar conocido como Caletón de los Cangrejos. Desgraciadamente algunas de ellas sufrirían el embate de las olas y serían derribadas por el ímpetu de altas mareas. Por ultimo, un grupo de viviendas se estableció hace unos pocos años siguiendo el margen de la carretera general que se alinea al invernadero de flores.


CONDICIONES Y CALIDAD DE VIDA DE AQUELLOS PRIMEROS AÑOS.

Los primeros tiempos fueron muy difíciles para el desarrollo y definitivo asentamiento de los vecinos, preocupados por los rumores de que sus casas podían ser demolidas por su situación de ilegalidad y por el temor de que la policía municipal les denunciara cuando adecentaban sus humildes viviendas. Además la barriada carecía de las mínimas condiciones de habitabilidad por no disponer de red de abastecimiento de agua, fluido eléctrico, servicio de recogida de basuras ni vías de acceso en condiciones que eran frecuentemente arrasadas por las lluvias y escorrentías. Aún así cada vez era mayor el número de vecinos que frecuentaban el barrio los fines de semana, festivos y periodos vacacionales. Los primeros residentes desarrollaron el ingenio para suplir estas carencias surtiéndose de agua mediante grandes garrafas que llenaban en las troneras cercanas mediante carretillas o en el portabultos de sus coches, más tarde otros que disponían de aljibes las llenaban con agua de un camión cuba que luego subían a los bidones en las azoteas mediante bombeo. También se utilizaban estas troneras para lavar la ropa y los coches, y ocasionalmente se aprovechaba el momento para bañar a los niños mediante cubos de agua para divertimento y disfrute de la chiquillería. La ausencia de fluido eléctrico se pudo suplir durante algunos momentos del día gracias a la línea eléctrica que permitió instalar el propietario de la granja D. Gonzalo Molina. Sólo cuando se ponía en marcha el motor para que funcionaran las máquinas para alimentar a las gallinas y recoger los huevos o calentar a las aves algunas casas del barrio disponían de unas horas para utilizar los electrodomésticos, ver la televisión y sobre todo cargar varias baterías para poder encender alguna luz o ver la tele durante las horas que el motor estaba parado. Algunos vecinos disponían de un pequeño generador para sus viviendas que en ocasiones compartían con otros vecinos cercanos. Para los chiquillos estas condiciones de habitabilidad lejos de ser un inconveniente formaba parte de su mundo de juegos, por eso buscar agua a las troneras se convertía en un momento de recreo y además disponíamos de mucho tiempo para jugar, recorrer los andurriales, construir chozas, capturar lagartos y perenquenes y encontrar nidos de calandrios y camineros que por entonces abundaban en aquellos parajes solitarios. La luz se iba a las once de la noche que al fin era la hora de recogerse los chiquillos o bien de agruparse cerca de algún garaje donde contar historias y relacionarse amigablemente. Desde aquellos primeros tiempos del asentamiento en este barrio eran abandonados en la zona gran cantidad de perros que los chiquillos pronto adoptaban como compañeros de juegos y vigías en la oscuridad de las noches. Un acontecimiento regular y esperado por la chiquillería era la tuesta del millo por las mujeres para luego llevarlo al molino. Con inquietud, los niños y niñas esperaban entorno a las tostadoras a que algunos millos se convirtieran en palomitas para devorarlos con placer. Había una gran hermandad entre los vecinos y unos a otros se ayudaban en lo que podían y se auxiliaban en cualquier necesidad, hasta el punto que cuando se echaban los techos unos se ayudaban a otros y después se hacían comidas y se echaban los pizcos. Los vecinos cuidaban de las posesiones de los demás y tenían en cuenta los movimientos de personas extrañas pues en aquellos tiempos solían meterse en las casas para robar, hasta el punto de darse el caso de salir algunos provistos de palos de sachos a investigar movimientos sospechosos en la oscuridad de los rincones.


ANÉCDOTAS DE CHIQUILLOS Y MAYORES.


El campo de fútbol junto al invernadero de claveles, hasta que fue devastado por la pala de un tractor, fue un lugar de juego durante muchos años, después de sólo poder jugar a la pelota en la carretera pues no había otros lugares llanos donde poder correr. Jugaran en un lugar o en otro, o simplemente por los andurriales, la chiquillería acababa al final del día negros de tierra, y las madres en ocasiones no les dejaban entrar en el hogar hasta que no se diesen un remojón en los charcos. El mejor lugar para jugar sin pelarse las rodillas era el patio de Pepito Vega, donde se colocó una canasta con un aro de hierro. Aunque el mayor patio de juegos eran los charcos cuando la mar dejaba, pues en aquel entonces aún no se había construido la piscina. De aquella peligrosa zona de baño, en una ocasión los chavales rescataron una tortuga que había quedado enredada en un trozo de trasmallo que la tenía atrapada, luego vigilarían su recuperación durante días en un charco profundo conocido como El Pozo. Un día no se la encontró más chapoteando porque probablemente había escapado al mar por si sola, aunque entre los chiquillos se extendió el rumor de que había sido sacrificada para sacarle los ojos por sus presuntos efectos curativos para el asma. En otra ocasión tuvieron a su cuidado un pato de mar que había capturado accidentalmente Luisito Delgado Mendoza con la caña al lanzar el plomo al mar y enredarse con el tirado. Con este entrañable vecino aprendieron los chiquillos a empatar anzuelos y preparar la tirada, además les enseñó a advertir cuándo la marea tenía golpes de fondo, reboso o leva. Perduran en la memoria vecinos como Esteban Vega, que con su desprendimiento y dedicación contribuyó especialmente a la gestación de una unidad y convivencia vecinal en aquélla peña de vecinos, de la que formaron parte los entrañables Elías Santiago y Mariquita Belén que conformaban una bella estampa de cordialidad y simpática compañía en las charlas vespertinas con sus ocurrencias. Mariquita Belén junto con Francisquita, después de sus labores hogareñas, cogían la caña y se iban a pescar. Así serían en aquellos tiempos las primeras pescadoras de caña de mano en la Punta de Gáldar. Otra mujer de honda significación para la juventud del barrio fue la incansable y jovial Angelina que les inculcó el respeto por el entorno y la necesidad de organizarse y participar en la limpieza y adecentamiento de la costa y de nuestro barrio. Esta incansable mujer ponía a todos los chiquillos en anda, y sin duda el espíritu inquieto y participativo de muchos vecinos se gestó desde aquel entonces al abrigo de nuestros mayores.
Cuando se apagaba la luz de la granja todo el barrio quedaba a oscuras, y era el momento de irse a la cama, aunque los mayorcitos se quedaban unos minutos más para contar historias de misterios. Los chiquillos metían miedo a los que vivían en Caleta Abajo e incluso se atrevían, a pesar de la absoluta oscuridad, a dar un rodeo a los invernaderos de flores para sorprenderles lanzándoles piedras cuando cruzaban el barranco, incluso se dio el caso de que uno se vistió con una sábana por encima. Una víctima de estas trastadas fue nuestro inolvidable amigo Laureano, incondicional amigo y compañero de juegos de adolescencia. A todos asombraba aquel muchacho que aún con sus limitaciones disponía de una impresionante fuerza física y psicológica, para integrarse en todas las actividades de los jóvenes y adultos que a todos ha servido de ejemplo. Todos recordaran como hábilmente jugaba al fútbol con sus muletas, buceaba, mariscaba, pescaba y también trabajaba como el que más, con toda normalidad, sin jamás lamentarse por su aparente limitación de movimiento. Unido a su recuerdo está el de su padre Juan de Caleta, hombre de campo de voz pausada e interesante que contaba historias de insólitos tesoros que el mar dejaba en la orilla por la que paseaba asiduamente. Como en aquella ocasión, tiempo atrás, en que todo el grupo de chiquillos siguió a Luisito hasta Caleta Abajo pues aseguraba que la mar había botado un cochino en la orilla junto al embarcadero. Fue grande la sorpresa cuando nos encontramos con lo que él decía, que no era otra cosa que un pesado madero que finalmente fue arrastrado entre todos los chiquillos hasta su casa utilizando cuerdas. Tampoco faltan en nuestra pequeña historia relatos de misterio y terror como el trasmitido de boca de Luisito Delgado Mendoza y Juan M. Saavedra que relataron un encuentro fantasmagórico con un hombre al que sólo se veían los pantalones, envuelto todo él en un haz de luz, y que les alcanzó junto al almacén del embarcadero de Caleta Abajo, mientras preparaban los aparejos para pescar esa noche, después de haber recorrido la costa realizando saltos inverosímiles y que tras ser saludado se perdió en la negrura sin decir palabra alguna. También metían el miedo en el cuerpo de los chiquillos advirtiéndoles que las pardelas que por las noches emitían un sonido parecido al llanto de un bebé, tenían la costumbre de atacar a la gente para sacarle los ojos. A lo largo de los años se suceden decenas de referencias a luces que aparecen en el cielo y desaparecen ante los ojos de pescadores que últimamente se muestran remisas a aparecer, espantadas tal vez por la luz del alumbrado público y la mayor afluencia de visitantes que ha postergado cualquier atisbo de misterio. Un acontecimiento destacado por las que hubieran sido consecuencias fatales para los protagonistas fue el fortísimo golpe de mar que un día de la Inmaculada sorprendió a unos vecinos, que aún sin saber nadar bien, se daban un chapuzón en El Pozo. El fuerte oleaje dejó completamente blanca la costa por la espuma, subiendo mucho la ola y casi arrastrándolos a todos, pero agarrándose unos de otros consiguieron escapar aunque para ello uno de los hombres sintió como una vecina se agarraba de donde podía, y fue a sujetarle de los “humildes” como se calificaba popularmente a los genitales. Afortunadamente el suceso no tuvo mayores consecuencias, y aquel susto sirvió para que todos los vecinos tomaran conciencia del peligro y de la necesidad de construir la piscina, que gracias a grandes, jóvenes y niños se acabó al tiempo construyendo. El acontecimiento más impresionante de todos los vividos en este término municipal fue el salvamento prodigioso del niño Benjamín Díaz Zorita Aguilar, de apenas siete años, que mientras paseaba por la orilla del lugar conocido como La Morretilla, fue arrancado de las manos de su tía por un fuerte golpe de mar, y que según el estremecido relato de los vecinos que acudieron a la llamada de auxilio de la desesperada mujer, y presenciaron impotentes los acontecimientos, se salvó milagrosamente de las coléricas aguas del mar que inmisericordes le lanzaron contra las rocas e intentaron tragarlo. Según manifestó el chaval tras su salvamento, no había sentido miedo, pues durante los 45 minutos que estuvo suspendido sobre las aguas, extrañamente en calma sólo a su alrededor, había sido protegido en el maternal regazo de una mujer de hábito canelo. A partir de entonces aquel suceso sería recordado por aclamación y fervor vecinal como el día del “Milagro de Ntra. Sra. del Carmen” y por tal motivo se había de recordar, para lo que se realizó una colecta vecinal con la que se sufragó una bella talla de un metro y veinte centímetros que quedó al cuidado de la familia Bánez que desde entonces, y hasta el año 1.998 en que se depositó en el local social la exponía a los devotos por su festividad en el mes de julio. Desde aquella fecha los vecinos de Caleta Arriba, arduos marineros, aún con el mar embravecido, se acercan con sus embarcaciones hasta el lugar donde fue salvado el niño en procesión marinera de Ntra. Sra. del Mar, que celebran cada tercer domingo de agosto.


LUGARES DE REUNIÓN Y ORGANIZACIÓN DEL MOVIMIENTO VECINAL.


La Moncloa.
Inicialmente el lugar denominado La Moncloa, así conocido porque era el lugar de reunión y debate de asuntos del barrio, estaba ubicado en la pared del vecino Orlando Saavedra que por dar a poniente conservaba el calorcito hasta el oscurecer, y allí pasaban los vecinos las tardes pues no había entonces lugar mejor de reunión. Posteriormente este primer lugar de reunión se desplazaría hasta su ubicación actual delante de la vivienda del vecino Juan Díaz Tacoronte, donde en 1.989 por iniciativa de la directiva presidida por D. Roberto Suárez Melián se iniciaron las obras de adecentamiento. Más adelante, alrededor de 1998, se le dotaría de más asientos y la barandilla realizadas por el vecino D. José Moreno, y el revestimiento y parterres por D. José Vega y techumbre por Marcos Rodríguez con las planchas cedidas por D. Gregorio García y los palos de tea de la estructura cedidos por D. Ignacio Jiménez, aunque ya para entonces se optaba por otros lugares de reunión como la sede social u otros sitios más dispersos como el sillón de D. Antonio Moreno sobre la casa de El Calero o entorno a la plazoleta. Este lugar originalmente representó el punto de partida del movimiento vecinal, de ahí el nombre que adquirió como centro de decisiones que podían afectar al barrio.

El garaje de Antonio García.
Fue el primer lugar bajo techo, después del emplazamiento original de La Moncloa, que se utilizó para las reuniones vecinales además también se utilizó para jugar a la lotería durante un tiempo. Allí fue también donde se reunió la Junta Gestora de la futura Asociación de Vecinos Amigos del Charcón y también se continuó utilizando en las reuniones posteriores de la Asamblea hasta que se techó el local en 1996, aunque también ocasionalmente, se utilizara el garaje de Juan Díaz Tacoronte como salón de reuniones además de lugar de almacenaje del mobiliario de la Asociación

Promotores de la Asociación de Vecinos “Amigos del Charcón”.
Esta Asociación fue constituida el día 12 de julio de 1.986 y estaba integrada por los siguientes vecinos:
Periodo (Septiembre-Noviembre de 1.986)

Presidente: D. Julio Hernández García.
Vicepresidente: D. José María Jorge Santana.
Secretario D. Luis Delgado Bolaños.
Tesorero: D. Pedro García Díaz.
Vocales:
D. Manuel Delgado González
D. Juan Cabrera Espino.
D. José Moreno Bolaños.
D. Conrado Cabrera Espino.
D. Juan García Ortega.
D. Gregorio García Díaz.

Este año se cumplen dos décadas de la fundación de esta Asociación de Vecinos y es buena ocasión de rememorarla, y rescatando los valores que forjaron su creación basados en la buena vecindad, colaboración y respeto, sentirnos orgullosos y partícipes de nuestros muchos logros.


Miembros que han formado parte de las Juntas Directivas posteriores:

Periodo (Noviembre de 1.986, Agosto 1.987)

D. José María Jorge Santana
D. Manuel Delgado González.
D. Luis Delgado Bolaños.
D. Juan Cabrera Artiles.
D. Pedro García Díaz.
D. Juan García Ortega.:
D. Juan Cabrera Espino.
D. José Moreno Bolaños.
D. Conrado Cabrera Espino
D. Gregorio García Díaz

Periodo Agosto de1.987- Marzo 1991:

D. Roberto Suárez Melián
D. Manuel Delgado González.
D. Emilio Sosa Molina.
D. Luis Delgado Bolaños.
D. Pedro García Díaz.
D. Sebastián Viera Betancort.
D. Juan Cabrera Espino.
D. Gregorio García González.
D. Conrado Cabrera Espino.
D. Orlando Saavedra Medina.
D. Juan Brito Barreto.
D. Antonio Moreno Melían.
D. Francisco Bolaños Rodríguez.
D. Elías Santiago Díaz.
D. Luis Delgado Santana
D. Luis Delgado Mendoza.

Periodo Marzo de 1.991, Agosto de 1995:

D. Roberto Suárez Melián
D. Manuel Delgado González.
D. Emilio Sosa Molina.
D. Santiago Marrero Déniz.
D. José Mª Jorge Santana
D. Octavio Rubido Felipe.
D. Rito J. Vega Guillén.
D. Gregorio García Díaz.
D. Pedro Godoy Díaz.
D. Sebastián Vera Betancort.
D. Juan Cabrera Espino.
D. Pedro García Díaz.
D. Marcos Rodríguez Hernández.
D. Sebastián P. García Hernández.


Periodo Agosto 1995, Septiembre 1999:

D.Rito José Vega Guillén
D. Dámaso Díaz Moreno.
Dña. Guadalupe Díaz S.
D. Santiago Marrero Déniz
D. José Vega Ruiz.
D. Isidro Gil González
D. Diego García Barrios.
Dña. Josefa García González.
D. Marcos Rguez Hdez.
Dña Sebastiana Saavedra P.
D. Faustino Santana Suárez.
D. Luis Delgado Santana.
D. Octavio Rubido Pérez
D. Pedro Godoy Díaz.
D. Ignacio Jiménez Díaz
D. Sebastián P. García Hdez.
D. Gregorio García Díaz
Dña. Josefa Gil Guillén.
Dña. Cecilia Viera Castellano
D. Juan M. Viera Castellano.
D. Francisco Bolaños García.


Periodo Abril de 2.000 Noviembre de 2.004:

D. Sebastián Viera Betancor.
D. Antonio Mateos Gil.
D. Isidro Gil González.
Dña. Cecilia Viera Castellano.
D. Faustino Santana Suárez.
Dña. Sebastiana Saavedra Pérez
D. José María Jorge Santana.
D, Ignacio Díaz Jiménez
D. Juan García Ortega
D. Bernardo Viera Moreno
Dña. Mª del Rosario Glez. Borges
D. Francisco Bolaños Rguez.
D. Francisco M. Viera Castellano.
D. Agustín Pérez Quintana.
D. Juan M. Viera Moreno.
D. Teodoro Jiménez Ruiz.


Periodo Noviembre de 2.004- hasta la fecha:

Dña. Josefa Gil Guillén
Dña. Josefa García González.
Dña. Pura Ángela Armas Rodríguez.
Dña. Maria del Rosario González Borges.
D. Rito José Vega Guillén.
Dña. Lucia González. Pulido.
D. Pablo Daniel Espinosa Jiménez
Dña Antonia Guillén Hernández.
Dña. María Teresa Bolaños Rodríguez.
Dña Cristina Clara García Quintana.
Dña. María Dolores Jorge Vega.
Dña. María Dolores Ramos Palenzuela.
Dña. María Dolores Saavedra Pérez.
Dña. Juana Gil Guillén.


VISITANTES DESTACADOS:

A lo largo de la historia de la formación de nuestro barrio, hemos recibido la visita de personas de relevancia política que se han hecho eco de nuestras demandas vecinales dando un empuje a las mejoras que han labrado sus gentes. El primero de ellos fue D. Demetrio Suárez Díaz que en 1.986, siendo Teniente-Alcalde, la Junta Directiva acordó nombrarle padrino de esta asociación y colocó la primera piedra de lo que habría de ser nuestra sede social. Mucho más tarde en 1.997 y ya con el techo recién terminado nos visitó el Delegado de Gobierno de Canarias D. Antonio Juan López Ojeda que inauguró la sede social. Posteriormente nos visitaría el Consejero Asuntos Sociales del Cabildo Sr. D. Mario Hernández Sanjinés que dotó del mobiliario existente en la Asociación y el Sr. Macias, consejero del Cabildo y después Senador nos hizo una visita para concedernos medios materiales y personal para la pavimentación del local. Todavía en el año de 1.998 nos visitaría D. Demetrio Suárez para descubrir la piedra en memoria de D. Roberto Suárez e inaugurar la plaza con su nombre. Igualmente en 1.999 el consejero del Cabildo Insular D. Manuel Blanco nos haría una visita para inaugurar el asfaltado de la carretera. En el año 2.000 nos visitaría una vez más el alcalde D. Demetrio Suárez Díaz acompañado por el teniente-alcalde D. Domingo Mendoza Tacoronte para dar la bienvenida a la directiva presidida por D. Sebastián Viera Betancort y reunirse con los vecinos y enterarse de las necesidades del barrio. En el año 2.003 nos volvería a visitar D. Demetrio Suárez siendo Alcalde de Gáldar y el concejal de la corporación municipal D. Domingo Mendoza para inaugurar la plaza grande y cancha deportiva. En el año 2.004 nos visitaría el nuevo alcalde D. Manuel Godoy Melián para asistir a la presentación de la Junta Directiva presidida por Dña Josefa Gil Guillén y despedirse de la anterior Junta Directiva. Y nuevamente el alcalde D. Manuel Godoy Melián y el resto de la Corporación Municipal nos visitó el pasado 29 de julio de 2.006, con motivo de la inauguración de las obras de acondicionamiento de la plaza Roberto Suárez y de la urna de Ntra. Sra. del Carmen así como el enlucido del mirador de La Moncloa y la puesta en funcionamiento del servicio de alcantarillado.

LOGROS Y MÉRITOS DE LAS GENTES DEL BARRIO Y SU ASOCIACIÓN DE VECINOS:

Construcción de la piscina natural de El Charcón, la Morretilla y sus respectivos accesos.
Alrededor del año 1980, por mediación de D. Demetrio Suárez se consiguió el material para la realización de la primera fase de la piscina del Charcón, y así los promotores del barrio seguidos por los niños ( los que no servían para acarrear servían para sacar piedras de los charcos) y jóvenes del barrio, siendo dirigidas las obras por D. José María Jorge, D. Manolo García, D. Gregorio García, D. José Vega, D. Juan García, D. Pedro García, D. Esteban Santiago, Dña. Mª Teresa Bolaños, D. Conrado Cabrera y casi todos los hijos del barrio, entre otros más, emprendieron la ardua tarea de construir la piscina de El Charcón utilizando el método de rellenar cajones con hormigón ciclópeo al que se le aceleraba su fraguado mediante la aplicación de calor directo de llamas de hogueras. Por una vez la rápida subida de la marea no dio lugar a que se fraguara el hormigón por lo que el oleaje arrasó buena parte del trabajo que consistía en bajar desde la carretera de la granja y mediante rampas en V el hormigón que se amasaba en amasadoras. Por segunda vez hubo que rellenar de hormigón el ancho muro de la piscina que se agarraba a gruesas picas de hierros metidos en el risco, pero esta vez los promotores responsables de la obra tuvieron el acierto de aplicar sosa cáustica a la mezcla que fraguaba a una gran rapidez. En la gran obra participaron hombres, mujeres y niños, cada uno según sus posibilidades, contribuyeron a realizar una de las obras más complicadas de las realizadas en este barrio. Paralelamente se fueron construyendo los accesos y el puente que atraviesa la vaguada del litoral. La piscina de la Morretilla fue promovida, sufragada y construida por D. Antonio Ruiz, D. Juan Silva y D. Domingo Pérez y familiares de éstos, aunque no ha sido la primera pues hubo otra levantada con anterioridad por Saro Pérez que fue destruida en extraña circunstancias. Los accesos hasta la Morretilla serían construidos por éste último y la bajada al Romancillo por pescadores que frecuentan aquel pesquero.

Construcción de la piscina natural del Bufadero y accesos.
Muy cerca los Hoyos de Caleta se encuentra la piscina del Bufadero que fue construida, además de su acceso, por unos pocos vecinos gracias al esfuerzo económico y trabajo del grupo de vecinos de la línea de casas aledañas a la misma, que mediante precarios medios y con gran esfuerzo han sido capaces de mantener en pie una de las piscinas más bonitas del barrio.


Acotamiento y plantación de árboles en la futura plaza Roberto Suárez.
Este espacio ajardinado fue primeramente respetado y no ocupado para la edificación gracias a que los vecinos Luisito Delgado Mendoza y Esteba Vega Ruiz marcaron su perímetro actual y pusieron mucho interés en que se conservara como un espacio libre, aunque tuvo que esperar aún unos años hasta que los socios fundadores de la Asociación encabezados por el emprendedor José María Jorge animaran a los jóvenes a participar en el cerrado de su perímetro con una hilera de bloques rellenos de hormigón. Tras estas obras de acotamiento se rellenó de tierra y se plantaron unos árboles siguiendo su perímetro y una araucaria en su centro además de otros en el jardín anexo a La Moncloa, que con muchos cuidados, sobre todo en los primeros años, gracias al celo y esmero de los mayores y en especial de Manolito García y Pedro García Díaz han llegado hasta nuestros días.


Instalación de la red de abasto de agua y fluido eléctrico.
Uno de los principales logros de los socios promotores de la Asociación bajo la presidencia de D. Julio Hernández García y la colaboración del concejal y vecino D. Roberto Suárez fue la gestión del establecimiento de la red actual de fluido eléctrico. Estos socios fundadores de la Asociación bajo la presidencia de D. Roberto Suárez fueron lo que con su trabajo y dedicación y mediante desembolso económico de los vecinos, los que hicieron posible que el agua de abasto llegase hasta las viviendas del barrio, tendiendo ellos mismos, con la ayuda de algunos vecinos, la red de tuberías desde el Sobradillo en este periodo, aunque más adelante una nueva tubería más resistente la sustituiría siendo colocada por el Ayuntamiento por Caleta Abajo.


Organización de las fiestas en honor al “Milagro de Ntra. Sra. del Carmen”.
Con anterioridad al comienzo de las fiestas en el año 1.996 donde se desarrolló un programa de actos propiamente dicho, el presidente fundador D. Julio Hernández García celebró una fiesta vecinal con motivo de un concurso de pesca a caña organizado por la Asociación de Pesca Deportiva “Roque Negro” presidida por D. Florencio Delgado Gutiérrez. Concluido el mismo se procedió a la colocación de la primera piedra del futuro local social a cargo del Sr. D. Demetrio Suárez. El sucesor de D. José Mª Jorge Santana que sería presidente en funciones tras la dimisión del titular D. Julio Hernández García en la presidencia de la junta directiva de la Asociación, sería D. Roberto Suárez que realizó durante los años de su mandato un día de fiesta vecinal relacionada con el final de las vacaciones estivales en la que participaba la totalidad de los vecinos sirviendo como renovado lazo de amistad entre la vecindad. A partir de entonces empezaron a despuntar vecinos interesados en promover la participación vecinal como sería entre otros D. Faustino Santana Suárez que por iniciativa personal proyectaba cine al aire libre para disfrute de niños y jóvenes con películas de distinto género. Especial mención merece el trabajo y dedicación en las fiestas de este directivo, gracias a cuyo esfuerzo y tesón, y pese a las carencias de medios y deficiencias técnicas sacaba adelante los festejos. Desde un principio los jóvenes y niños del barrio contribuyeron a dar animación a las fiestas con su participación en Escala en HI-FI, con las que en una primera etapa recaudaban fondos para los necesitados de África. Fue en 1.996 el primer año donde oficialmente se iniciaron los festejos en honor al “Milagro de Ntra. Sra. del Carmen” empezando la singladura de estas peculiares fiestas la directiva presidida por D. Rito José Vega Guillén que se encargó de gestionar los festejos sin disponer de dinero pues se estaba reservando la subvención municipal para techar el local. En 1.997 con la inestimable colaboración en la gestión de los actos de los socios D. Santiago Marrero Déniz y Dña. Mª Teresa Ojeda Guerra con el importante apoyo y corriendo con los gastos la Consejería de Asuntos Sociales del Excmo. Cabildo Insular de G.C, se mejoraron las fiestas. Los festejos del año 1.998 fueron tramitados y organizados por el Vicepresidente D. Santiago Marrero Déniz, que presidió la primera Comisión de Fiestas integrada por Dña. Mª Teresa Ojeda Guerra, D. Faustino Santana Suárez, D. Orlando Saavedra Medina, Dña. Ángela Armas Saavedra y D. Mario Delgado Bolaños, con destacado éxito en los actos y una relevante participación de Excmo. Cabildo Insular de G.C. Nuevamente en 1.999 se hizo cargo de las fiestas la directiva presidida por D. Rito José Vega Guillén que se encargó de gestionar los festejos aunque sin tantos recursos como el año anterior, solo disponiendo de la subvención del Excmo. Ayuntamiento de Gáldar. Desde aquellos primeros años destacó el fervor y emotividad popular por la procesión de la imagen que en los primeros años era portada a hombros durante todo el trayecto y que en una ocasión fue llevada por los internos de la Comunidad Terapéutica que fueron descalzos por el largo trayecto. Aún se recuerda con emoción cuando en una de las procesiones hasta el embarcadero de Caleta Abajo, los costaleros con el trono a hombros y la comitiva, fueron recibidos por una bandada de palomas que silbaron sobre sus cabezas provocando la conmoción general. Otra característica significativa de esta celebración es el empeño y la dedicación que cada año ponen las mujeres en decorar el trono, apareciendo la imagen flotando sobre un mar de flores de multitud de colores. Un personaje peculiar en este evento es el joven Isidro Pérez, que ya desde la víspera deshace cientos de flores para después, durante el recorrido de la procesión, aventar al aire sobre la imagen y la comitiva los pétalos emulando miles de mariposas de colores. A partir del año 2.000 hasta el 2.004 las fiestas estuvieron organizadas por la Junta Directiva presidida por D. Sebastián Viera Betancor que continuó desarrollando los actos más solicitados e incorporó a la misma un festejo tan popular como viene siendo la Rama, además a partir de entonces la procesión que se le venía haciendo a la imagen sería oficiada por un párroco, pues hasta entonces no se había hecho. A partir del 2.005 tomaría el relevo la nueva directiva que ha llegado hasta hoy presidida por Dña. Josefa Gil Guillén, siguiendo adelante con los festejos más populares y que han tenido mayor acogida, siendo un éxito las mismas en participación de los vecinos.

Construcción del local social.
A partir de la colocación de la primera piedra en 1.986 se realizaron gestiones por la directiva presidida primero por el presidente fundador D. Julio Hernández García y al año siguiente por D. José Mª Jorge Santana para conseguir la sesión de los terrenos donde se edificaría la futura sede social además de la elaboración de los planos. Habría que esperar hasta 1.991 para que se iniciaran las obras de cimentación, pilares y cierre de huecos, siendo ya en aquel entonces presidida la Junta Directiva por D. Roberto Suárez que organizó turnos de trabajo los fines de semana con los socios fundadores para ejecutar dichas obras, quedando finalmente el local hasta altura de techo. Con la entrada en el año 1.996 de la directiva presidida por D. Rito José Vega se procedió al cierre de los huecos de las ventanas con bloques en seco y a la colocación de una puerta provisional a efectos de evitar percances en su interior. Además se fue adelantando en la gestión de permisos, actualización de planos y subvenciones para sufragar los numerosos gastos del techo y revestimiento. Ya en el año 1.997 se realizaron bajo la dirección de D. José Vega Ruiz, con la colaboración económica de todos los socios. Algunos socios, vecinos y simpatizantes además participaron activamente en las obras de encofrado, forjado y hormigonado del techo (28/07/97), estando compuesto este grupo de trabajadores en las obras por los siguientes socios y colaboradores:
D. José Vega Ruíz.
D. Marcos A. Rodríguez Hernández.
D. Luis Delgado Santana.
D. Ceferino Jiménez Dámaso.
D. Faustino Santana Suárez.
D. Luis Reyes Flores.
D. Juan Godoy Santiago.
D. Ignacio Díaz Jiménez.
D. Honorato Delgado Pérez.
D. Mario Delgado Bolaños.
D. Antonio García Molina.
D. Antonio García Barrios.
D. Benedicto Delgado Bolaños.
D. Gregorio García Díaz.
D. Luis Delgado Bolaños.
D. Emilio Castellano Miranda
D. Pedro García Díaz.
D. Emilio Sosa Herrera.
D. José A. Vega Guillén.
D. Saturnino Guillén Hdez.
D. Nicolás Vega Guillén.
D. Carlos Acosta León.
D. Rito J. Vega Guillén.
D. Alberto Monzón Jiménez.

Una obra de tal magnitud para una Asociación de escasos recursos económicos y humanos ha requerido de la importante participación del Ayuntamiento de Gáldar, Cabildo Insular y Gobierno de Canarias, pero también aparte de los que han participado con la fuerza de sus brazos en su levantamiento desde los cimientos hasta el estado actual, como el resto de los socios que con la aportación de la cuota anual de socio para su sostenimiento, ha destacado un grupo de personas que han contribuido con una aportación extra de dinero o material de construcción y que según las actas de aquel periodo esta compuesto por los siguientes socios:
D. Gregorio García González.
D. José Moreno Bolaños.
D. Olegario Delgado Santana.
D. Esteban Vega Santiago.
D. Desiderio Santiago Santana.
D. Domingo Suárez Medina.
Con este importante grupo de socios y colaboradores, ya a finales del siguiente año se encontraba en uso las instalaciones principales, con acceso a la azotea, salvo los aseos, disponiéndose ya en 1.999 de ventanas y puertas de aluminio además del pavimentado, enlucidos acabados y saneamiento de los futuros aseos. La instalación eléctrica de luz de obra fue gestionada por el Presidente por mediación del Ayuntamiento y el técnico D. Emilio Sosa Molina, realizada la instalación eléctrica del local por D. Luis Delgado Santana y el cuadro eléctrico y acometida por su hijo D. Luis Delgado Bolaños, con los materiales traídos por él mismo a precio de costo. También para ese entonces estaba instalado el equipamiento básico del bar del local. Además se disponía de las piezas del baño y material previsto para su revestimiento, bloques y el hierro de los pilares para la segunda planta. Por estas fechas el socio Faustino Santana Suárez acabó de instalar el cuarto habilitado como bar y lo puso en funcionamiento. En el periodo comprendido entre el 2.000 y el 2.004 con la entrada de la directiva presidida por D. Sebastián Viera Betancor se procedió a la ampliación de la sede social mediante el anexo de una terraza totalmente enlucida delante de la entrada lateral, bajo la cual se construyó previamente, bajo la dirección de D. José Mª Jorge, una fosa séptica para los aseos que fueron terminados en este periodo. Además se consiguió que personal municipal hormigonara los pilares y se levantaran las paredes hasta altura de techo y también se tapó el hueco de escalera de la futura segunda planta de manera provisional. En el 2.005, con la nueva directiva presidida por Dña. Josefa Gil Guillén, se ha procedido a asegurar el local contra robos mediante la colocación de una puerta en la caja de escalera y se ha desescombrado la azotea y habilitado la misma para su uso, y proceder cuando se disponga de medios, a techar la segunda planta, estando estas gestiones en avanzado proceso.

OBRAS DE INFRAESTRUCTURA Y ACONDICIONAMIENTO DEL BARRIO.

Este es un barrio de gentes por lo general muy trabajadora, preocupada y orgullosa de sus logros, en aras de un mayor bienestar e interesados por la imagen y servicio que se presta a los visitantes, por tal motivo a lo largo de nuestra pequeña historia como barrio se han desarrollado iniciativas que han mejorado este término municipal al principio tan desfavorecido y necesitado. Entre las muchas y loables contribuciones individuales y colectivas a la mejora del barrio son las más representativas las siguientes:

Restauración de piscinas.

En 1.996 gracias al dinero que Dña. Sebastiana Saavedra Pérez, directiva de esta Asociación, había recaudado de los bañistas asiduos y vecinos que frecuentaban la piscina, y con la fuerza de los veteranos, jóvenes y niños, contando además con la colaboración de los internos de la Comunidad Terapéutica Punta de Gáldar se consiguió mediante el esfuerzo de todos vaciar de piedras la piscina y rellenar grietas y hoyos peligrosos con hormigón ciclópeo, además de completar los accesos al interior de la piscina. La Asociación no disponía de dinero para estos gastos por lo que gracias a la iniciativa popular, como la que hizo posible la piscina, se consiguió disponer de un lugar más seguro y en condiciones adecuadas para el baño. Ya en 1.999 por medio de la Asociación se restauraría la piscina, accesos y elaboración de solárium en La Morretilla y se repararía también un trozo de muro de la piscina de El Charcón para lo que se utilizarían un sistema de tubos de 200 milímetros conectados y siguiendo la inclinación del terreno desde la hormigonera. Estas costosas obras serían posibles gracias a una subvención de la Vicepresidencia del Gobierno de Canarias, gestionadas por la directiva presidida por D. Rito José Vega con la colaboración fundamental de los jóvenes y emprendedores vecinos y con D. Marcos Rodríguez como maestro albañil. En esas obras casi tenemos una desgracia cuando el vecino D. Juan Ramos Mendoza bajó dando tumbos por la empinada ladera que da a la Morretilla entre grandes tubos, piedras y hormigón sin sufrir daño alguno milagrosamente.
La piscina del Bufadero y su acceso han sido acondicionado y restaurado gracias al desembolso económico y trabajo de los vecinos de la línea de casas aledañas a la misma, que por su cuenta y medios y con gran trabajo de unos pocos han sido capaces de mantener en pie una de las piscinas más bonitas del barrio.

Rotonda de entrada al barrio.

En 1.997 gracias a las gestiones realizadas por la directiva presidida por D. Rito José Vega Guillén y la ayuda de los vecinos se ejecutarían las obras para construir una rotonda en la entrada a la plaza con el objeto de evitar algún percance, ya que pese a ser la carretera de tierra en aquel entonces, algunos vehículos entraban a gran velocidad siendo un peligro para chiquillos y grandes. El ajardinamiento de la misma sería promovido por D. Santiago Marrero Déniz y Dña. Mª Teresa Ojeda Guerra, y se mantendría vivo gracias a que D. Faustino Santana Suárez lo regaba desde su casa hasta que el Ayuntamiento de Gáldar puso el goteo.

Rehabilitación del embarcadero de Caleta Abajo.

En el año 1.997, una iniciativa de la Asociación de Vecinos logró recoger 2.500 firmas en apoyo a la restauración del centenario embarcadero y almacén de Caleta de Abajo que tuvo que esperar aún seis años para ver cumplida esta demanda que el Ayuntamiento de Gáldar acometió con el apoyo de las instituciones competentes para la conservación de nuestro patrimonio y satisfacción de los vecinos y visitantes.


Instalación del alcantarillado.

En el año 1.998 se inició la primera fase de alcantarillado siendo interrumpida su instalación hasta el año 2.006 en que se han conectado gran parte de las casas sin embargo algunas presentan problemas para conectarse a la red que aún no se ha puesto en funcionamiento, aunque ya se habían construido las subestaciones de bombeo desde la primera fase.
Asfaltado de la carretera principal y calles del barrio.

En el tramo final de la legislatura de la directiva presidida por D. Rito José Vega Guillén y con la especial dedicación del Vicepresidente D. Santiago Marrero Déniz y el concejal
D. Manuel Rodríguez Sosa se logró atraer la subvención del Cabildo para el asfaltado del Camino Punta de Gáldar y algunas calles, y así el 4 de junio de 1.999 fue inaugurada por la autoridad cabildicia el último tramo de la carretera de acceso desde el barrio de Los Condenados a Punta de Gáldar suponiendo éste un definitivo impulso para el crecimiento del barrio y el establecimiento de muchos vecinos.
Plaza - cancha de la Punta de Gáldar y alumbrado público de las calles.

Siendo presidente D. Sebastián Viera Betancor se sustituyó la funcionalidad de las instalaciones de la Comunidad Terapéutica convirtiéndola en centro de internamiento de menores, lo que supuso la llegada de subvenciones para mejorar las condiciones de vida del barrio, acondicionando la plaza y cancha aledaña a la sede social y dotando de mayor seguridad a la vecindad mediante la instalación del alumbrado público desde el Barrio de los Condenados hasta las últimas casas del barrio. También por último se realizaron remates en el asfaltado del trozo de calle que da a la plaza. Hasta entonces las calles y caminos habían permanecido sumidas en la absoluta oscuridad, salvo por alguna bombilla de aislados vecinos preocupados por el estado de abandono en que los visitantes se encontraban el barrio en altas horas de la noche. Durante algún tiempo estuvieron iluminadas las fachadas del local social mientras se hizo cargo del bar D. José Moreno Bolaños y Dña María Isabel Moreno Saavedra costeándola de sus bolsillos, pero el resto de las calles permanecían prácticamente a oscuras a altas horas de la noche.

Colocación de barandillas de tubos con hormigón en el puente y reparación de accesos al Charcón.

Durante el verano de 2.004 unos jóvenes y emprendedores vecinos acometieron esta obra necesaria dada la peligrosidad del puente de acceso a El Charcón. Para ello se pusieron de acuerdo parte de la Junta Gestora creada para organizar las fiestas de ese año compuesta entre otros por D. Marcos Rodríguez Hernández, D. Francisco Bolaños García, D. Nicolás Gutiérrez Gil, D. Luis Delgado Bolaños, D. Emilio Castellano Miranda, D. Antonio Guillén Hernández, que por propia iniciativa y al margen de la Asociación recaudaron el dinero necesario, y que después contando con la participación de D. Jesús Saavedra Armas, D. José Moreno Bolaños, Juan M. Viera , Cristian Vega y Josué Jiménez entre otros, acometieron la obra por sus medios y riesgo, logrando acabarla en unos días para el disfrute de propios y foráneos que seguro agradecerán tan desprendido esfuerzo.

Plaza Roberto Suárez.

Durante el año 2.006, segundo del periodo de la legislatura correspondiente a la nueva directiva presidida por Dña. Josefa Gil Guillén se ha adecentado y habilitado la plaza Roberto Suárez que fue rotulada desde 1.998 y colocada una gran piedra con una placa en su memoria siendo alcalde el señor D. Demetrio Suárez Díaz. Durante muchos años estuvo en penosas condiciones sin muros ni pavimentación, hasta que ha sido habilitada definitivamente por el Excmo. Ayuntamiento de Gáldar como plazoleta con parque infantil y emplazamiento de una urna para la imagen de Ntra. Sra. del Carmen en julio de 2.006, siendo alcalde D. Manuel Godoy Melián. Esta urna está destinada a ser ocupada por la venerada imagen que se encontraba en la sede social desde el año 1.998 sobre un trono esquinero elaborado por D. Francisco Bolaños Rodríguez, y que después de tanto tiempo, gracias a las gestiones de la Presidenta con el apoyo de numerosos vecinos, el Excmo. Ayuntamiento de Gáldar acertadamente ha encontrado un lugar que tiene un indudable bagaje histórico en el movimiento comunitario por ser la primera obra de carácter vecinal (junto con el mirador conocido como La Moncloa) realizada en este barrio, que a la postre será idóneo para que todos sus devotos puedan visitarla, haciendo por fin realidad una demanda vecinal para hacer justo honor a su patrona.
Cariñoso recuerdo.
Capitulo especial requiere el recuerdo de todos aquellos vecinos que ya no se encuentran entre nosotros y que por su contribución a la convivencia y a la calidad de vida de los vecinos mantendremos vivos en nuestra memoria.

Fueron aquellos unos enamorados de la mar, que quedaron para siempre prendidos del salitre y la espuma en el rompiente, a la sombra del volcán.

Cronista ocasional: Rito José Vega Guillén, Presidente de esta Asociación durante el periodo Agosto 1.995-Septiembre 1.999.
Fuentes: Recuerdos personales e investigación sobre referencias orales y Libro de Actas.


PUNTA DE GALDAR

AGOSTO, 2.006

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